Recambio de prótesis

La cirugía de recambio es una cirugía más compleja que la cirugía de prótesis primaria con un índice de complicaciones mayor, la incidencia de infección es casi el doble y también es mayor el riesgo de fracturas intra operatorias. En el caso de recambio de prótesis de cadera también aumenta el riesgo de luxación. Por estos motivos es fundamental tener un diagnóstico de cual es la causa que lleva a plantear esta cirugía.

Casi siempre el motivo del recambio es el dolor. Sólo existe una excepción, aquellos casos de pacientes sin sintomatología en las que se detecta en los controles radiográficos un desgaste. En esta situación se deberá evaluar la sintomatología por leve que sea, repetir los controles y discutir los riesgos y beneficios de una revisión teóricamente sencilla pero no exenta de complicaciones.

Generalmente es una prótesis dolorosa y ante esta situación deberemos descartar la posibilidad de una infección que en ocasiones puede no dar los síntomas típicos. Para ello, la historia clínica es fundamental, existen pruebas de laboratorio de imagen o punción articular para obtener líquido para cultivo microbiológico.

La causa más frecuente de recambio es el aflojamiento aséptico. El aflojamiento aséptico significa que la cusa del aflojamiento es por desgaste. El desgaste de los componentes genera partículas y una reacción inflamatoria de nuestro organismo contra estas partículas que no distingue nuestro propio hueso afectándolo y provocando el aflojamiento y la pérdida de hueso.

En esta situación se realiza el recambio en una sola cirugía. Generalmente precisa de implantes más complejos.

El desgaste de la prótesis dependerá de la calidad de las superficies de fricción y del par de fricción, de la orientación o posición de los componentes en la primera cirugía pero existe una variación individual de la reacción del organismo al desgaste.

Los pares de fricción con menor desgaste son Pares duros: la cerámica/cerámica y el metal/metal (este último par se utiliza menos por otros problemas), y Pares no duros (más frecuentes): la cerámica/polietileno y el metal/polietileno. Actualmente con los polietilenos de última generación esperamos que el desgaste sea menor.  La duración de un implante depende de muchos factores y no sólo depende del tipo de implante sino que tiene mucha influencia la posición de los componentes y la técnica quirúrgica.

Si existe infección lo más frecuente es realizar el recambio en dos cirugías, una para retirar los implantes, hacer tratamiento antibiótico y posteriormente implantar otra prótesis. Actualmente en casos concretos se hacen recambios infectados en un tiempo. Existe aun controversia en cuanto a los resultados y su indicación requiere conocer el microorganismo responsable de la infección.

Una tercera causa frecuente de recambio de prótesis, es la inestabilidad o luxación. Cuando la luxación se presenta de manera temprana a la cirugía inicial, debemos analizar la orientación de los componentes ya que la mala orientación de los mismos es la causa de luxación que mejor resultado presenta con la cirugía de revisión. La luxación al cabo de años de la implantación también puede presentarse, en estos casos, se ha de conocer la causa que ha provocado la luxación evaluar el desgaste de los componentes.

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